Un tatuaje recién hecho no va a la playa durante un mes. Esa es la regla que damos a todo el mundo en Ink’side: ni mar, ni piscina, ni tomar el sol. En verano cuesta, pero con un poco de planificación se lleva bien.
Por qué el primer mes es distinto
Un tatuaje recién hecho es una herida abierta. El sol sobre una herida abierta la quema y la irrita, y un tatuaje quemado puede curar mal. El agua del mar lleva sal y arena, y la de la piscina lleva cloro. Ninguna es amable con una piel que todavía está curando. Además, un remojón largo reblandece la superficie del tatuaje y puede retrasar la curación.
La ducha es otra cosa: lavas el tatuaje con jabón neutro y agua como parte de la rutina, así que una ducha corta no es problema. La rutina completa está en nuestra guía de cuidados.
Nuestros cuidados no incluyen protector solar para un tatuaje que está curando. Durante el primer mes la solución es la sombra y la ropa. El protector llega después, cuando el tatuaje ya ha curado.
Qué cuenta como «playa»
- el mar
- una piscina
- tumbarte al sol en la arena, aunque no te metas en el agua
Estar en la playa sin bañarte tampoco es buena idea. La arena, el sudor y el sol fuerte son duros con un tatuaje que cura. Un baño largo en una bañera o un jacuzzi es el mismo tipo de remojón, así que también esperamos. Y si el tatuaje está tapado, la regla es la misma: nada de tomar el sol durante un mes.
Cómo pasar el primer mes en un sitio soleado
No hace falta que te quedes en el hotel. Bastan unas costumbres:
- Cubre el tatuaje con ropa suelta y limpia cuando estés fuera. Los tirantes y las costuras apretadas rozan un tatuaje que cura.
- Pasa las horas de más calor en la sombra o en un sitio cerrado. En el casco antiguo de Málaga hay museos, iglesias y muchas calles con sombra.
- Mantenlo limpio e hidratado como describe la guía de cuidados. El sudor empeora la picazón y el escozor, así que ve con calma en las tardes de más calor.
Si tu viaje gira en torno a la playa, lee antes los consejos de calendario y piensa cuándo hacerte el tatuaje. Si te lo haces hacia el final del viaje, te salvas casi todas las vacaciones.
¿Cuándo puedo ponerme protector solar?
Cuando el tatuaje ha curado. La superficie debe verse y notarse como la piel de alrededor: sin costras, sin descamación y sin sensibilidad. Si no estás seguro, mándanos una foto por WhatsApp.
A partir de ahí, el protector solar forma parte del cuidado del tatuaje. Elige uno de amplio espectro, póntelo antes de salir y otra vez después de bañarte o sudar. Si tu piel es sensible, pide en la farmacia uno sin perfume.
Por qué importa a largo plazo
El sol fuerte apaga los tatuajes con los años. Un tatuaje curado que va cubierto o con protector en vacaciones conserva sus líneas más nítidas durante más tiempo. En los trazos finos se nota antes: lo contamos en tatuaje fine line: cómo envejece.
Si se ha quemado o ha tomado sol pronto
No le pongas antiséptico, alcohol ni colonia: queman la piel. Mantenlo fuera del sol, limpio e hidratado, y escríbenos si:
- la piel de alrededor está caliente al tacto
- el enrojecimiento se extiende más de 3–4 cm alrededor del tatuaje
- cura despacio y sigue sin formar una costra firme pasado mucho tiempo
Si hay pus, picazón fuerte o dolor, acude al médico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que esperar para bañarse en el mar tras un tatuaje?
Un mes. Es la misma regla para el mar y para la piscina, y no cambia según el tamaño del tatuaje.
¿Puedo ir a la playa si lo llevo tapado?
Nuestra regla no tiene excepción para los tatuajes tapados: un mes sin tomar el sol.
¿Qué protector solar compro?
Pregunta en la farmacia por uno de amplio espectro. Úsalo solo sobre un tatuaje que ya ha curado.
¿Y si tengo un piercing?
Con un piercing nuevo la regla es más corta: 2–3 semanas sin piscina ni mar, si puedes. Más en piercing en Málaga.
¿Se apagan antes los tatuajes con el sol?
Con los años, sí: el sol fuerte apaga la tinta. Un protector solar sobre el tatuaje ya curado ayuda a frenarlo.